CUANDO EL DESTINO NO JUEGA EN CONTRA
Bajo este título en el diario La nación del dia 13 de mayo de 2010 se hace referencia al accidente aéreo sucedido en Libia en el que el único sobreviviente es un niño de 8 años llamado Ruben.
Así mismo se mencionan varios accidentes de las últimas décadas en los que también los únicos sobre vivientes fueron niños. Esto nos remite a preguntarnos desde nuestra teoría, por qué sucede esto , qué factores desde lo emocional intervienen en esta curiosa coincidencia. Si bien algunos especialistas han abordado el tema dándole explicaciones de tipo físico ( masa corporal, estatura, etc) , nuestra teoría del accidentarse intenta otro abordaje: qué estaba sucediendo en la vida de estos niños, su historia familiar, etc.
Aplicando a estos casos la teoría y la metodología que se desarrolla en CIPEA , esperamos poder brindar otros aportes a los fines de una mayor comprensión para la prevención de los mismos